martes, 16 de mayo de 2017

Conecta con tu esencia....




Imagen: Hampton SC



Llevamos tanto tiempo sin el blog, yo sin actualizarlo y vosotras sin poder, obviamente, leer nuevo post...., que he decidido retomarlo como fuera... El tiempo (su ausencia) y las multitareas no pueden ser excusa para más demoras. 

¿Qué os parece un post breve pero enjundioso....? Una dosis de buenas ideas muy concisas que nos permitan empezar a coger, de nuevo, ritmillo.... 

Ésa es la idea y éste es el post. 

Si pudieramos definir el estilo con una sola palabra, escogería "esencia". 

El estilo es la esencia de lo que somos..., nuestro "yo integral", que se manifiesta en cada actitud que tomamos, frente a los diferentes contextos en los que nuestra vida nos emplaza,  o cada rol que jugamos..... Y, por supuesto, en moda. En armario. En el propio armario. 

Encontrar nuestro estilo viene a ser, por ello, algo muy semejante a encontrarse a una misma. Y para lograrlo os dejo tres claves.

Buscar dentro de ti..., sería la primera. Solo si nos detenemos a mirarnos, a querernos, a comprendernos, a perdonarnos y a aceptarnos, lograremos hallar la primera respuesta en este camino del estilo. 

Porque, a veces..., muchas...., existe una gran distancia entre lo que somos y quienes somos  y la imagen que proyectamos. Dejamos que así suceda para situarnos en esa escala ideal que entendemos se nos demanda..., como mujeres, como madres o como profesionales.... Y es, claro, un grave error. 

Descubrir y aceptar quiénes somos es una cuestión de tiempo. No podemos acelerarlo. Requiere una labor de introspección que no se improvisa. A menudo, nos asusta. Pero cuanto más nos hemos ido alejando de la mujer que en verdad somos...., más terriblemente acabamos sintiéndonos desamparadas. Infelices. 

El estilo es un proceso.... Y lo de que debemos  tenerlo muy claro desde que llegamos a la mayoría de edad, un imposible... 

Por ello, la segunda de las claves es tener intención (de "encontrar"...). Intención de las buenas. De aquello de "me cueste lo que me cueste, no cejo en el empeño..."

Entre creer que no tenemos estilo y creer que el estilo es un "algo" sin importancia, se mueven muchas de nuestras insatisfacciones y de nuestros errores frente al armario, que casi viene a ser lo mismo. Porque mucho error frente al armario genera una gran insatisfacción. 

Es "importante" querer tener estilo..., querer encontrarlo... Nos va a aportar mucha felicidad. Sí.... Estilo feliz.... ¿Véis cómo cerramos el círculo...?

La tercera clave es cultivar un cierto silencio interior.... Inspirarnos. Sí, solo si nos callamos por dentro,  "acallarse"...., podemos dejar que la belleza y el encanto de lo que nos rodea penetre nuestra mente  y nuestro espíritu. Y reconocer y sentir esa belleza y ese encanto es imprescindible para dar la mano a lo que al principio de la entrada definía como nuestro "yo integral". Nuestra esencia será más aprehensible cuanto más receptivas seamos a la percepción del color..., de la naturaleza, de las sensaciones simples...., como un té caliente en un precioso vaso vintage, comprado hace mil años y rescatado de nuestra alacena, tal vez, hoy.....

Inspiración. ¿Qué te inspira....? ¿Por qué....?

 
Imagen: Hampton SC


Recapitulando.... Calma, no tener prisa..., ausencia de ruido interior.... o, lo que es lo mismo, dejar de lado nuestra perpetua e insana autocrítica y excesiva autoexigencia, detalles, naturaleza, risas, escuchar, observar... Cocktail con todo ello...

Si quieres volar... habrás de impulsarte desde el llano. Ese llano es el trabajo previo. Si quieres encontrar tu estilo... habrás de conectar con tu esencia, tal y como te he explicado.... 

Recuerda, tres claves....

Tras este dar la mano a tu esencia, empezarás a contar una de las historias más hermosas... La de quién eres. "No te canses nunca de contar al mundo quién eres"

Tantas veces os lo he dicho.... ¿Véis cómo era cierto....? 

 mpmolina71@hotmail.com



Imagen: Hampton SC




viernes, 3 de marzo de 2017

No era lo que creías....




Imagen: Hampton SC.



Estamos a las puertas de la primavera y, si lleváis un tiempo siguiéndome por aquí o en las redes (recuerda que me haría feliz tu "like" en mi página profesional en Face.....), tendréis más que sabido cuánto me gusta esta estación.

No deja de ser un amor no siempre correspondido...., pues la primavera es ligeramente engañosa e infiel a la rúbrica de sol y tiempo amable que tradicionalmente se le asigna. Más correcto sería decir que, en primavera, una espera que haga "buen tiempo" y, a veces..., es así. Otras muchas, pues no tanto...

Venimos hablando de  la  necesidad de orientar nuestro armario hacia la nueva estación, el armario y la mente.... O, más bien, al revés. Siempre debemos empezar por el espíritu antes que por las perchas. Muchas clientas, cuando realizamos Asesorías, se lamentan de que no pueden permitirse renovar tanto como les gustaría, encuentran que tienen "poco" para variar y confían en mí para ayudarles a sacar partido a lo que ellas consideran insuficiente. En esta tesitura, siempre empezamos trabajando nuestra percepción, para lograr anular tal error..., porque error es.

Un ejemplo..... Imaginaos que solo tenéis un jeans y un jersey negro para vestir durante una semana. Nada más. No hay otra cosa para vestirse en toda la semana. Dicho así parece un verdadero estrago.... pero nada más lejos de la realidad. A ese combo le añadimos un día un pañuelo dejando caer el pico en la espalda y haciendo por delante una lazada. Otro día lo llevamos como cinto y nos ponemos una gargantilla minimal pero lucida... Nos vestimos un tercero con el pañuelo recogiendo el cabello, y nos echamos una camisa larga encima... se la robamos a nuestro padre, hermano o marido .... que quede como un guardapolvo.

Vaya lo que están dando de sí nuestros tristes jeans y el jersey negro.... ¿no os parece.....? Y os puedo asegurar que podría seguir "cuasi" indefinidamente. Porque, en moda, en estilo, no precisamos "mucho" de nada.... sino un "poco" de todo. Esa es una de las claves del armario ligero.

En estilo, la inversión hay que hacerla en las bases, en los conceptos y líneas maestras. Por ello, las Asesorías personalizadas resultan tan útiles.... y no es que quiera barrer para mi casa. Antes de gastar en tus tiendas favoritas, gasta... en ti.... En comprender tus necesidades reales, en entender cómo juega tu contexto y tu trayectoria en tu vida actual. En definir tus aspiraciones. En ver las respuestas que estás encontrando en tu armario.

En los armarios de mis clientas siempre hay tesoros que ellas no "habían visto". Tal vez es un foulard que se convierte en el complemento estrella de casi todos los looks que construimos. Tal vez es el broche vintage que su abuela les regaló hace mil años y que hace otros tantos que no salía de su caja. Tal vez es un bolso que compraron en un viaje y no llegaron a usar nunca....Tal vez es la blazer favorita de su madre cuando tenía su edad, que las enamoró en su día y luego no supieron con qué y cómo darle uso....

Tesoros de armario... ¿Eres capaz de descubrirlos...?

Para lograrlo, reflexiona sobre cuatro puntos:


* Lo que te gusta, lo que te convence, lo que te hace sentir mejor: ¿El color... uno, varios....? ¿Las texturas.... una sensación, un tacto....?¿Los olores... un perfume....? ¿Las asociaciones, la inspiración que emana de los objetos....?

*¿Sabes con que prendas te sientes más confortable, más linda..., más segura....? Y no pasa nada por "abusar" de ellas...

* Repasa con otros ojos tus percheros... Como si fueses un cazatalentos en busca del candidato ideal. Cambia tu punto de vista...., cambia la perspectiva... Toma nota de las sugerencias resultantes.

*Analiza un poco tu zona de confort, ésa en la que ya no piensas y de la que te sabes saliendo muy poquito: cuál es, por qué lo es. ¿Los pantalones.....? ¿Las camisetas....? ¿Coincide con las prendas que te hacían sentir segura, linda y confortable....? Te asombraría saber cuántas veces no coinciden.


Desde estas variables, trabajando sobre ellas......, sacamos conclusiones de estilo que valen su peso en oro. Nos aclaran. Nos descubren a nosotras mismas...., tal vez para ser conscientes, de una vez por todas, que esas paralelas en las que circulamos tan metiditas no nos convencen. O que sí lo hacen.

Y hallamos tesoros. Nuestros tesoros. Hasta que no hemos mirado, mirado viendo...., se puede mirar sin ver...., no sabíamos de su existencia, claro. Tesoros que hacen de nuestro vestidor terreno propio..., único.... Marca personal. 

Por eso, se nos acaba cayendo el lápiz de las manos. Porque, de repente...., se hizo la luz: ni camisas blancas, ni pantalones negros..., el mejor de fondo de armario resulta que era "aquello": aquello que habla, solo, exclusivamente...., "de ti". 


mpmolina71@hotmail.com




Imagen: Hampton SC.




martes, 14 de febrero de 2017

Serenidad.



Imagen: DrimVic


Uno de los signos de nuestro tiempo es la dispersión, la prisa (el motivo y el fin de esa prisa  a veces se desconoce...., es una especie de apresuramiento existencial ab initio....) y la ausencia de calma...., una ausencia que aparece como lógica consecuencia y corolario inevitable tras las dos anteriores premisas.

Muchas veces, cuando hablo por primera vez con una clienta, me doy cuenta de ese apresuramiento mental que todo lo invade. También la conversación. Por ello, suelo bajar mi tono de voz y también imprimo más lentitud a mis frases. Poco a poco,  los ritmos de mi clienta se acompasan a los míos y se reposan.... Y es entonces cuando podemos empezar a trabajar "de verdad". Desde la serenidad.

Una Asesoría se construye y se desenvuelve sin prisas... Con prisa, no avanzamos, sino que dispersamos. Las "penas de estilo" no se aposentan en nuestro armario en dos días. Es difícil, por lo tanto, que podamos exponerlas y acabar con ellas en dos horas. Es más que difícil.... Es ilusorio.

No hay prisa alguna para descubrir por qué ese armario ya no es el tuyo, aunque lo sea formalmente. Tenemos que "creernos" que lo vamos a acabar descubriendo.... pero a su debido tiempo. La clienta me cuenta algunas cosas vía mail, me cuenta algunas más cara a cara, su armario unas terceras... Y así, poco a poco, desenvolviendo la madeja, parándose, mirándose "mucho" a sí misma, frente al espejo y sí..., también a través del espejo...., vamos recopilando conclusiones como quien recoge rosas....Una, otra, otra.... Llenando el cesto.

Mi Asesoría de imagen  y estilo es una invitación a parar primero. Y a reflexionar después. Solo después de bastante parar y bastante mirarse... por dentro.... se hace necesario coger las perchas.

Hay clientas que ya han hecho esta labor ellas solitas... y yo me encuentro en un nuevo punto de partida más sencillo. Ya, de verdad, frente al armario. Pero muchas, no.... Y entonces lo hacemos.... juntas.

Un modo muy habitual de llegar a una Asesoría es tras haber participado en un Taller de estilo. 


En mis Talleres de estilo, propongo un ejercicio encamido a facilitar esta labor de necesario reposo, remanso e introspección. Para llevárselo a casa..., una vez que concluimos el Taller, quiero decir. No lo hacemos en grupo. Es misión propia, personal e intransferible.

Se trata de crear un panel de inspiración que recoja elementos que nos definan, con los que nos identifiquemos, que marquen una lectura de nuestro interior, con solo echar un vistazo.... Y que serenen. Tanto más necesaria esta alegoría de la serenidad cuanto menos creamos poseerla. Porque solo desde ella, insisto, re-construimos.





Por ejemplo...., una flor recogida en el jardín..., un encaje de algún pañuelo de nuestra madre...., guardado con cariño.... o, más probable...., olvidado hace años.... pero igual de importante al ser reencontrado. 

Unas conchas de la playa de nuestro último verano.... , alguna foto especial que nos conmueve, fotos que pueden ser nuestras o totalmente Pinterest.... da lo mismo.... Se trata de que nos llenen. De que nos hablen. 

Sobre una cartulina blanca o un panel de corcho, una base cualquiera con la que previamente nos habremos hecho, dejamos que todas esas fotos, imágenes y objetos se muevan y encuentren su sitio.... Quitamos, ponemos...., subimos, bajamos...., centramos.... Descartamos, aceptamos....

Cuando sintamos que hemos, realmente, creado algo muy personal...., habremos acabado. Tendremos una lectura de nosotras mismas llena de armonía, muy descriptiva...... Una pista gráfica de dónde está nuestro espíritu "ahora mismo", tal vez incluso de a dónde queremos llevarlo. 

Frente al armario, empezaremos a comprender, entonces...., casi sin esfuerzo...., qué prendas nos aportan bienestar y se suman a nuestro actual devenir.... y por qué.... Y cuáles, por el contrario, restan, sobran, ocupan espacios que queremos vacíos.... impolutos.... blancos..... limpios. 


Serenidad. Talleres de estilo. Estilo feliz. Tu estilo. 

Pídeme info.....

mpmolina71@hotmail.com





Imágenes: DrimVic




miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas....?



Imagen: Hampton SC



"¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas...?" Imagino que todas conocéis el film de Ridley Scott, u os suena...., al menos..., Blade Runner. Es ya, creo, un clásico. Realmente esta película es la adaptación libre de una novela... en la cual se contiene la pregunta con la que he dado título al post...., novela igualmente relevant en su género. Pero confieso mi ignorancia: no recuerdo el autor. Podéis mirarlo en Google. A qué voy a dármelas de más experta de lo que soy buscándolo yo y copiándolo aquí....

La frase, o interrogante en cuestión pertenece a mi lista de pensamientos mantra, ideas recogidas de aquí y de allá que, por algún motivo, me han encantado en un momento de mi vida y ahí siguen.

El supuesto sueño de los androides con ovejas tan eléctricas como ellos mismos, me sugería (y me sigue sugiriendo....) una cierta tristeza. Por la incapacidad de soñar con "ovejas reales". Por la imposibilidad de ser lo que no son... y quisieran.... Alma, espíritu, carne.... Humanos, vaya. El precioso tema principal de la película no hace, en mi personal interpretación,  más que apoyar tal anhelo triste e imposible... Porque está cargado de una melancólica saudade... Una añoranza que flota..., que vaga tenuemente...., que envuelve. 

Y todo esta reflexión al hilo de ningún abundamiento... a qué viene, os preguntaréis.  Pues viene a cuento de nuestro armario y de nuestro, cómo no, Estilo. Así con mayúscula. Estilo deseado. Estilo que queremos hacer posible. Estilo aún no definido. Estilo perseguido. 

Enero se ha cerrado en el calendario y el mes más breve del año podemos comenzarlo con la misma indefinición, con igual sensación de estar perdidas frente a nuestras perchas, de no saber qué queremos, qué nos conviene... si es que nos conviene algo de lo que cuelga de ellas.... que, tal vez, ni eso. Podemos, insisto, comenzar un mes más así de "bien" o, por el contrario, tomar las riendas de nuestras necesidades de estilo y decidirnos a sentar las claves de su concepto, como primera medida...., participando en uno de mis Talleres. 
Avanzar desde "qué es estilo" a "qué estilo es el mío". Avanzar desde ese armario que no da ya respuesta a la mujer que somos "ahora" a un nuevo armario...., construido sobre la energía, el empuje, la reafirmación...., que nos brinda una sonrisa. Porque cuando sonreímos al enfrentar la imagen que nos mira tras el espejo... es que hemos empezado algo bonito: una mujer que se mira a sí misma.... para después poder mirar al mundo.

Insisto. Hay que mirarse... con mirada interior. Descubrirse. 

Y, tras estas reflexiones, en definitiva, la pregunta.... ¿Mis Talleres están hechos para ti....? Sí, siempre. Porque el estilo está hecho para ti. Estilo y felicidad. Estilo feliz. 

Quiero recordaros, por otro lado, que tengo una opción de Taller en la que, además de trabajar sobre cambio, estilo y felicidad,  podéis disfrutar de un Showroom con una de mis artesanas favoritas.... La conocéis ya. Carmen construye historias con sus cuentas.... Cuentas e historias es su firma. No podía ser de otra manera. Tu estilo, el de cada una de vosotras. Tu armario, un armario que deseamos ligero... Dejando que tu armario cuente tu historia. 
Tú y tu grupo de amigas..... En exclusiva, cien por cien personalizado y en el domicilio que prefiráis. Privacidad... Porque, en ocasiones, lo queremos todo muy íntimo.... pero muy bello. Eso es un Taller Showroom. 



Imagen: Cuentas e historias.
  

¿Vas a seguir soñando con ovejas eléctricas....? Un mail para empezar.... a cortocircuitarlas. Aquí te lo dejo.

mpmolina71@hotmail.com



Para animaros a dedicaros tiempo y a invertir en vosotras, durante toda esta semana  y hasta el viernes 10/02, tendréis un 20% de descuento en mis servicios de Asesoría, tanto en las Cartas de Color como en las Revisiones de Armario y Estudio de imagen o las consultas on line "Tus dudas". 

No hablo de los Talleres, que siguen otras dinámicas y estructuras y que, creedme..., son ya todo un regalo por la cantidad de información que os brindan. 

Venga, se acabó dar vueltas y no atreverse.... 

Te espero....


Un bello día.... 





martes, 17 de enero de 2017

De estilo y palabras.




Imagen: Hampton SC



Tras estas semanas de desconexión en el blog, un poco motivada por las celebraciones y eventos de fin de año y la toma de contacto con el nuevo....., regresamos a nuestro espacio compartido con un ejercicio que me gusta proponeros de cuando en cuando.... y todos los inicios de ciclo son un excelente momento para ello.   Se trata del uso del lenguaje como estrategia para visualizar emociones y sentimientos que nos proporcionen calma, energía o felicidad, según se tercie.... Felicidad entendida como la plácida sensación de encontrarnos donde queremos estar, como queremos estar y con quien queremos estar... (muy importante que ese "quién" nos incluya..., lo cual es todo un ejercicio en sí mismo).

Os preguntaréis qué tiene que ver tal ejercicio con el estilo...., pero lo cierto que tiene una relación muy directa, como voy a explicaros.

A lo largo de varios posts anteriores, hemos estado repasando las claves del cambio como motor de estilo, cambios vitales que el devenir vital nos presenta y que debemos asumir si no queremos estancarnos. Asumir interiormente..., en primer lugar..., para poder trasladarlos al armario, en segundo lugar. Estilo es actitud...., ante todo, pero también es nuestra manera de presentarnos al mundo... y, para ello, el vestidor es nuestro gran aliado. Cuando la mujer que refleja el espejo nos sonríe...., ah...., qué felices..... Sí, estilo feliz.

Os he propuesto también, como otro elemento más de estilo, la transformación de nuestros hábitos en rituales, así como la creación de espacios breves a lo largo del día para sentirnos "sencillamente bien" y serenarnos...., nuestros "cinco minutos felices". Muchos cinco minutos felices a lo largo de nuestra jornada...,  para respirar...., para  lograr sonreirnos y sonreir casi sin darnos cuenta. Porque la felicidad se basa en las cosas pequeñas más que en las grandes, vamos a llenar nuestro día de muchas pequeñas cosas bonitas.

El ejercicio que hoy os traigo es otro peldaño más. Ganar en estilo creo que, a estas alturas y con lo dicho..., os ha quedado claro que empieza con la reflexión, con una necesaria dosis de introspección o una mirada interior, como queramos decirlo. "Una mujer que mira al mundo" es una de las fases de mis talleres de estilo, pero es la "última"...  Antes, hemos de mirarnos a nosotras mismas,  a esa mujer que nos contempla desde el espejo. Y hacerlo con palabras nos ayudará en esta labor de "aprehensión", de captar e intuir... 


Imagen: Hampton SC


Agenda en mano, pensamos en grupos de tres palabras que nos hagan sentir cómodas, que reflejen ideales asequibles y asumibles, que nos permitan visualizar contextos donde queramos estar, auras y ambientes que sintamos nos pertenecen mentalmente... Y todo ello, diferenciando las series,  referido tanto al hogar como a nosotras mismas y a nuestro armario. "Mi casa". "Yo misma". "Mi armario".  Los vamos anotando e incluso podemos añadir una pegatina o un dibujo inspirador referido a esas palabras. Por ejemplo....

 * Luminoso, tranquilo, acogedor. 
 * Velas, flores, café. 
 * Natural, sencillo, pausado. 
 * Agradable, limpio, cómodo. 
 * Rosa, básico, calentito. 
 * Luz, sonrisa, foulards. 


Imagen: Hendaya Style

Imagen: eseOese


 Dediquemos tiempo.... No nos cansemos a los treinta segundos y dejemos fluir la mente, sin más.... No se trata de estar "media hora haciendo deberes", sino de plasmar ideas, plasmar aspiraciones y sentimientos.... Al escribir estas palabras, visualizamos su concepto y lo hacemos nuestro. Estamos más cerca de materializarlo, una vez que nos lo hemos apropiado interiormente. 

Tenerlo por escrito, nos permitirá volver a ellas....,  a nuestras palabras llave, repasarlas, añadir, restar, corregir... Comprobar al cabo de la temporada si se han mantenido o si es menester sustituirlas... 

Yo siempre sugiero, en mis talleres de estilo, que os las pongáis "bonito" e imprimáis..., para, además de en la agenda, dejároslas en un tablón de trabajo en vuestro despacho o en un panel tipo moodboard en vuestro espacio favorito... 



Imágenes: Hampton SC


Estilo. Palabras. Palabras que crean y construyen. De dentro a fuera... Estilo hecho palabras. Las palabras de tu estilo.


mpmolina71@hotmail.com